martes, 7 de julio de 2009

De ratas y Mashos!


Estará bien escrita la palabra Masho ?..... Se preguntarán talvez porqué mi corazoncito se encoleriza hablando de tan horribles animales (guaggggg)....

Pues bien, a esas dos asquerosas criaturas les debo una de mis fobias más grandes...la otra no les voy a contar, porque me van a reconocer de una! Y como así a hablar de animales, dirán..., pero es que el fin de semana cuando estaba yo llegando a mi casa, sin querer queriendo descubrí en el jardín de mi casa a una rata! Casi casi que no entro.... La historia del temor infundado viene así:

Primero las Ratas!

No sé desde cuando empezó mi...'fobia' , sólo sé que no puedo ver una de esos roedores ni en foto sin que me cause escalofríos y grite sin razón. Dicen que de chiquita tenía yo un ratoncito de mascota escondido en una lonchera vieja, que le daba de comer y todo, a lo mejor el ratón ese me mordió o a lo mejor me encontré con la mamá furiosa por haber raptado al pequeño y zas! No me acuerdo que pasaría, pero desde que tengo uso de razón cada vez que veo uno de esos animalitos me subo a lo que esté más cerca mío, incluso una vez me quise subir en mi hermano..., no funcionó, el menso me hizo a lado y corrí a treparme a la mesa del comedor.
Mi fobia es tan fea, pero tan fea, que cuando vi Ratatouille tuve que cerrar los ojos algunas partes de la película, claro! entre las risas de mi maridito....


Ratatouille.., con carita de inocente

Y ahora los Mashos....





Estos no son animales, sino insectos!, creo que todos en Cuenca los hemos visto, de hecho han de haber en todo el mundo, pero sólo aquí se les dice así.(Si no me creen busquen en google 'masho' y verán lo que les sale...Diosito!) , y algun@s tenemos cierto temor a que esta mariposa gigante color cafécito en gamas, venga a posarse en la nariz de uno...

Mi miedito (porque no es tan fuerte como el de las ratas) por los mashos es hereditario. Sí. aprendí cuando mi mamá y yo encontramos uno en el dormitorio y ella se preparó para matarle poniéndose un sombrero con velo para cubrir la cabeza, cara y hombros; guantes en las manos y un poncho encima de todo. Luego agarró la escoba desde la puntita y parándose a la máxima distancia que le da una escoba desgastada, intentaba aplastarle a la cosa esa y evitar que vaya volando a posarse quien sabe donde. Mientras mi hermana y yo acostaditas en la cama, nos envolvimos en el edredón y solo sacamos los ojos por curiosas....

Es verdad que esa cosa ni morder puede, pero es fea! feísima!, y causa miedito! Al menos a mí! Y como pude comprobar alguna vez, a mi marido también!

Y bueno, al menos escribiendo se me va a pasar la impresión de la rata despeinada esa que estaba en el jardín de la casa.

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