lunes, 11 de enero de 2010

De porqué lloramos en Año Nuevo....

Más vale tarde que nunca, y como no estuve disponible en Año Nuevo porque me di un bien merecido break y viajecito al relax de la montaña, escribo ahora que ya me igualé en mis tantas ocupaciones de la oficina.

En todas las familias tienen tradiciones para pasar el Año Viejo: la fiesta, comida, bailecito, chupecito, etc, etc. En mi familia hay una tradición que existe desde que tengo memoria, no es ni el brindis a las 12, ni las uvas o el calzón amarillo para la suerte; es una muy simple pero que ha causado desconcierto en todos mis amigos/novios/ex-novios/conocidos que han pasado a las 12 por  la casa víctima de la reunión familiar; es algo inevitable, contagioso más bien.....En año viejo, mientras vemos quemarse el muñeco, y a la viuda saltandole por encima,  todos lloramos!! Al contrario del restode la gente que ese momento da los abrazos de Feliz Año con sonrisa de oreja a oreja, algunos más happyes que otros, nosotros nos abrazamos y lloramos a moco tendido.

Es de ver la cara de los pobres que pasan por primera vez el fin de año con nosotros, se quedan fríos, y obvio que al día siguiente (si no es que ese mismo día), nos preguntan que porqué el llanto... , se nos ríen, pero se quedan con la duda. Hasta hoy.., que les voy a explicar el porqué...

Lloramos por estar todos juntos ese día, lloramos por haber superado todos los problemas del Año anterior, con bien, lloramos por los que nos dejaron y no están presentes, lloramos por el Año que empieza en cero, enterito de vivir!, lloramos porque pensamos que el Año nuevo será al fin "Nuestro Año", lloramos pidiendo a Dios su Guía para llegar al otro Año todos completos (si no es que hayan más) y llorar de nuevo.


"Las lágrimas, no siempre son de tristeza" y el 31 de diciembre de todos los Años, en la familia de donde vengo, son agridulces, de alegría y tristeza a la vez, pero eso sí, de ESPERANZA.