Más vale tarde que nunca, y como no estuve disponible en Año Nuevo porque me di un bien merecido break y viajecito al relax de la montaña, escribo ahora que ya me igualé en mis tantas ocupaciones de la oficina.
En todas las familias tienen tradiciones para pasar el Año Viejo: la fiesta, comida, bailecito, chupecito, etc, etc. En mi familia hay una tradición que existe desde que tengo memoria, no es ni el brindis a las 12, ni las uvas o el calzón amarillo para la suerte; es una muy simple pero que ha causado desconcierto en todos mis amigos/novios/ex-novios/conocidos que han pasado a las 12 por la casa víctima de la reunión familiar; es algo inevitable, contagioso más bien.....En año viejo, mientras vemos quemarse el muñeco, y a la viuda saltandole por encima, todos lloramos!! Al contrario del restode la gente que ese momento da los abrazos de Feliz Año con sonrisa de oreja a oreja, algunos más happyes que otros, nosotros nos abrazamos y lloramos a moco tendido.
Es de ver la cara de los pobres que pasan por primera vez el fin de año con nosotros, se quedan fríos, y obvio que al día siguiente (si no es que ese mismo día), nos preguntan que porqué el llanto... , se nos ríen, pero se quedan con la duda. Hasta hoy.., que les voy a explicar el porqué...
Lloramos por estar todos juntos ese día, lloramos por haber superado todos los problemas del Año anterior, con bien, lloramos por los que nos dejaron y no están presentes, lloramos por el Año que empieza en cero, enterito de vivir!, lloramos porque pensamos que el Año nuevo será al fin "Nuestro Año", lloramos pidiendo a Dios su Guía para llegar al otro Año todos completos (si no es que hayan más) y llorar de nuevo.
